Jorge Arizmendi Diputado Distrito 1

APERTURA DEL SEGUNDO PERIODO ORDINARIO SESIÓN DEL DÍA 1 DE FEBRERO DEL 2010.

SESIÓN DEL DÍA 1 DE FEBRERO DEL 2010.
DIP. JORGE ARIZMENDI GARCÍA:
Con su permiso, diputado Othón Sánchez Vela, Presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado;
Licenciado Ricardo Rosas Pérez, Presidente del Tribunal de Justicia del Estado de Morelos;
Representante del Titular del Poder Ejecutivo;
Señores de los medios de comunicación;
Honorable Asamblea;
Distinguidos invitados:

Este periodo inicia en medio de una de las crisis más graves de la historia reciente de nuestra entidad, una crisis que ha puesto en duda la soberanía del Estado, una crisis que vulneró las garantías individuales y, por tanto, una crisis que nos lastima a todos los morelenses.
Escenas nunca antes vistas aparecen cotidianamente con la presencia del ejército y tanquetas en las calles, retenes en la vía pública, operativos de fuego cruzado sin las protecciones necesarias a la población civil, desatención de víctimas y de sus familiares y deudos.
Por otra parte, las predicciones económicas  son poco alentadoras, su dimensión ha querido ocultarse;  no obstante,  el dramatismo de nuestro rezago, se manifiesta en todos y todos los días como una de las entidades más lastimadas del país.
Adicionalmente, el desempleo se enseñorea, los precios, sobre todo de los artículos básicos, vulneran sobre manera la economía popular;  cada día aparecen más anuncios de casas en ventas con sus efectos en la plusvalía de bienes inmuebles.
Los diputados del PRI, en este entorno, nos hemos esforzado por hacer del diálogo un instrumento para recuperar la confianza; sin embargo, sus frutos no serán suficientes hasta en tanto no se esclarezcan las investigaciones y se recupere la paz social y las plenas garantías de los derechos humanos.
Lo debemos decir con todas sus palabras: La postura del Partido Revolucionario Institucional será siempre de respaldar todas las acciones encaminadas a combatir la delincuencia organizada, sin embargo, debe quedar claro que no toleraremos que se violenten los derechos de los morelenses.
El contexto nacional no escapa a algunos de estos problemas, contrario a la posibilidad de atacar de fondo el origen de los males que enfrentamos;  hay distractores que no solamente buscan confundir, sino polarizan y confrontan a los poderes y a las fuerzas políticas.
La iniciativa de reforma política enviada por el Presidente Calderón al Congreso Federal, no tuvo consenso mínimo previo, como se había hecho cada vez que el Ejecutivo enviaba al Congreso una iniciativa de gran calado en esta materia.
¿Cómo pretender fortalecer el régimen plural de partidos con una medida contraria a este propósito como es la elevar el porcentaje de votos requeridos para tener acceso al registro legal?
¿Por qué regatearle a las fuerzas políticas en proceso de consolidación su contribución al fortalecimiento de la democracia?
¿Por qué evadir el tema que ha tenido gran consenso en la oposición de actualizar el régimen político, es decir, modificar el sistema presidencial?
Queriéndose hacer eco de la voz ciudadana, la esencia de la reforma, paradójicamente, es dotar de mayor poder al Presidente de la República. No queremos alternancia sin transición.
Los festejos que ocupan a todos los mexicanos, nuestro Bicentenario, el Centenario de la Revolución, debieran servir para cohesionar nuestra mexicanidad y no para dividirnos, debieran servir para cambiar de fondo nuestro régimen político.
El grupo parlamentario del PRI manifiesta su más alto compromiso con la política. Estamos a favor de una política que propicie los acuerdos necesarios, que impulse el debate, que respete los disensos y permita que, mediante la aportación de todos,  se construyan instituciones sólidas, políticas públicas eficaces, justicia social auténtica y una democracia con su caudal de libertades y de participación ciudadana.
En consonancia con nuestra cultura a favor del diálogo, atendimos dos invitaciones que nos formulara el Jefe del Ejecutivo estatal para que conversáramos sobre asuntos de seguridad, uno de esos encuentros con el Procurador de Justicia General de la República. Esas reuniones se desarrollaron como un acto de cortesía política y de voluntad, pero no resuelven en esencia el problema. En este caso, la forma no es fondo.
Los priístas, porque creemos en la democracia, fomentamos la pluralidad; los priístas asumimos que, como bien lo dijera un clásico, la política es la continuación de la guerra por otros medios. Tenemos la visión de que esos otros medios que ella emplea son el diálogo, el entendimiento, los principios, las ideas y el más firme compromiso para mantener y fortalecer nuestro régimen de libertades.
Porque no queremos guerra;  abrazamos la política que es el mejor instrumento para resolver la convivencia civilizada en un contexto donde se expresan puntos de vista diferentes y en donde cada opinión es respetada e influye en la vida pública, a ello se debe que a estas horas y en estos días de dificultades, de graves problemas de seguridad en la entidad, nos pronunciamos a favor de un auténtico debate sobre la actuación de los aparatos policiacos y de seguridad, así como del papel de la autoridad local debe jugar para garantizar los derechos humanos y la soberanía, toda vez que no estamos satisfechos ni tenemos el cúmulo de la información que el caso amerita.
Habremos de seguir ocupándonos del tema de manera responsable y exigente, por ello, propongo puntualmente, a nombre de la bancada de mi partido, la creación de una Comisión Especial del Congreso, integrada de una manera plural para el análisis y seguimiento de estos temas lamentables y dolorosos. Estoy seguro que el Pleno respaldará la propuesta de mi grupo, cuyo trabajo debe culminar con la presentación de un amplio y pormenorizado informe.
El Congreso constituye un poder que desempeña una función de equilibrio y contrapeso frente al Poder Ejecutivo, por eso, analizar y revisar la actuación del gobierno y de su administración, lejos de ser una tarea encaminada a incomodar o a la crítica fácil, es la responsabilidad que asumimos con la mayor seriedad y el más alto compromiso.
En ese sentido, nuestra tarea de oposición es de vital importancia, porque de esa manera moderamos el ejercicio del gobierno, abriendo las vías de expresión ciudadana y de la crítica que tanto enriquece a la vida pública.
Estamos resueltos a ser una oposición que a cada momento muestre capacidad y vocación por la crítica, que muestre opciones de solución y que comprometa con una política que brinde resultados positivos.
Estamos resueltos a actuar con la responsabilidad que la situación reclama, pero también con la prudencia que los tiempos aconsejan. Sabemos que en política siempre se encuentra en tensión dos extremos difíciles: el acuerdo y la confrontación.
Nosotros somos herederos de una larga cultura a favor de los acuerdos, pero también sabemos cuando se fracturan los principios esenciales, la confrontación y el desacuerdo son inevitables, buscaremos, en consecuencia, la construcción de verdaderos acuerdos entre todas las fuerzas políticas y el gobierno, pero rechazaremos con energía las componendas, un rotundo sí a los acuerdos, un contundente no a las componendas.  Con ese espíritu aprobamos el presupuesto de este año, con ese espíritu aprobamos mayores recursos para el campo, para la salud, para el combate a la pobreza, con ese espíritu aprobamos recursos adicionales para hacer más efectiva la gratuidad de la educación pública, recursos destinados a abatir las aportaciones extraordinarias que, recurrentemente, se les solicitaba a los padres de familia en las escuelas públicas, constituyéndose en un agravio para el patrimonio familiar.
Honorable Asamblea:
Hoy somos la fuerza más importante del Estado, pero eso no implica que debamos avasallar las ideas de los demás;  somos el grupo parlamentario que propone, que respeta y que concilia; estamos a favor de una gobernabilidad sin sumisión, de la negociación sin cooptación, del acuerdo sin componendas, en suma, del diálogo sustentado en los principios.
En todos los confines de la nación el PRI ha dado muestras inequívocas, contundentes, de apoyar la gobernabilidad. Aquí no será la excepción.  Somos un Partido que trabaja en su cohesión permanente, por eso respaldamos la gestión que realizan nuestros presidentes municipales, con ellos intensificaremos el análisis de las preocupaciones ciudadanas, encaminando a brindar resultados y orientando a responderle a la población.
Los diputados de nuestra fracción parlamentaria acometeremos juntos el desahogo de la agenda legislativa que hemos aprobado con responsabilidad, buscando el consenso de otras fuerzas políticas y en concordancia con el compromiso adquirido con la ciudadanía.
Nuestro grupo parlamentario está conformado por quince diputados de los dieciocho distritos electorales uninominales, es decir, el PRI ganó casi la totalidad de los espacios en disputa directa, esto fue posible gracias a que nuestra bancada está conformada por mujeres y hombres que han conquistado con un gran liderazgo en sus demarcaciones y que están comprometidos con una representación que lleve la voz de la ciudadanía a esta tribuna.
Hago público el reconocimiento a mis compañeros legisladores por su dedicación y su esfuerzo. Hacemos un llamado al gobierno y a las distintas fuerzas políticas a concretar la transición que está pendiente en el Estado de Morelos, una transición que garantice la seguridad y los derechos de los morelenses, la transición que construye las nuevas bases de la gobernabilidad y el régimen político.
Hacemos un llamado para que nuestro desempeño conjunto contribuya a reivindicar la imagen del Estado, hoy lastimada por los lamentables acontecimientos que nos han asolado. Un llamado cada vez mayor a la transparencia en el ejercicio de los dineros públicos, a una reforma de gobierno que conduzca a una gestión pública efectiva, a una transición, a una nueva etapa de desarrollo económico del Estado, en la que se conjuguen los esfuerzos de todos los sectores.
Vamos juntos por las respuestas que merecen los morelenses;  vamos juntos por una sociedad sin miedo y sin temor a generar oportunidades que a todos les correspondan; vamos por un futuro mejor para nuestros hijos, para los jóvenes, hombres y mujeres morelenses; vamos a alcanzar la equidad de género; vamos por una sociedad justa, libre y democrática.
Sin dudas, muy claro, nuestro compromiso se llama Morelos.
Es cuanto, señor Presidente.