Jorge Arizmendi Diputado Distrito 1

SESIÓN DEL 15 DE OCTUBRE DEL 2009.

DIP. JORGE ARIZMENDI GARCÍA:  
Señor Presidente;
Compañeros diputados y diputadas;
Público que nos acompaña:
Desde luego, a favor porque quienes sí hemos sido agraviados por la delincuencia, nadie nos podrá callar, no queremos una ciudad sitiada por la delincuencia organizada, desde luego, celebro la convocatoria al Secretario de Seguridad Pública;. Hace mucho se rompieron los vínculos que unen la paz social y la eficacia estatal para preservar los derechos de los ciudadanos que, en campaña, nos reclamaban mejores condiciones de vida y esto incluye, también, la seguridad.
La vida privada ha sido invadida por la delincuencia; hoy, el Estado de Morelos es presa del terror; el sistema de protección social está amenazado; se vive  un estado de miedo; la ineficacia se desarrolló tanto porque el Estado disminuyó el control sobre los sistemas de seguridad y se rompieron los controles sociales y la seguridad que debía de regularla.
A pesar de los alegres discursos de los funcionarios públicos en la que se habla de la media nacional, lo cierto es que siguen muriendo inocentes y efectivamente, como dice el diputado Demédicis, no pasa nada. Aquí se pueden acribillar a funcionarios públicos, a subprocuradores, a ciudadanos comunes y no pasa nada.
Es por ello, compañeros diputados, que no solamente es la valentía de tomar la palabra, sino el valor de tomar acción.
Ya es tiempo, ya es tiempo de levantar la voz y decir ¡basta!, basta a los atropellos de la delincuencia.
Quienes conformamos esta Legislatura, cierto estoy, que no permitiremos engaños de los funcionarios responsables de la seguridad en nuestro Estado.
No confiamos en los superpolicías, sabemos, de buena fuente, que el problema más serio de la administración de justicia y de seguridad es el problema de la infiltración.
En la entrevista con el señor presidente municipal, abruptamente, lo reconozco, le pedí despidiera a todos los policías y también al personal administrativo que sirven de oreja a los delincuentes y son cómplices de los altos mandos coludidos con la delincuencia organizada.
Este es tema de Congreso, este es tema legislativo, porque quienes aquí estamos, y ya ha sido señalado, estamos porque nos lo mandata el pueblo.
No podemos hacer oídos sordos a una demanda social por nuestros hijos; devolvamos a la sociedad de Morelos el espacio que es nuestro, volver a transitar por las calles de Cuernavaca, de Cuautla, de Jojutla o de cualquier municipio del Estado sin el temor de ser lastimados.
Dejemos de vivir con el “Jesús” en la boca cuando mandamos a nuestros hijos a la escuela, cuando no tenemos la certeza de que regresarán en integridad.
Por eso, compañeros diputados, avancemos en los temas sustantivos del Congreso.
Hoy, unidos todos, debemos apuntar a señalar los problemas, los grandes problemas de nuestra sociedad.
¿De qué le sirve a la sociedad que nuestros hijos vayan a la escuela si finalmente van a ser masacrados? ¿De qué nos sirve el esfuerzo del campesino si no tiene la certeza de la vida?
Por eso, en prioridad convoco a que en esta comparecencia del Secretario no permitamos mentiras ni omisiones, exijamos respuestas claras y estrategias que permitan que, finalmente, la ciudadanía de Morelos viva mejor.
Porque Morelos se lo merece: a favor, señor Presidente.