DIP. JORGE ARIZMENDI GARCÍA:
Con su permiso señor Vicepresidente en funciones de Presidente;
Compañeros diputados y diputadas:
Me parece que la posición del diputado Demédicis, el reclamo, es legitimo, habría que tomar la tribuna para debatir los grandes problemas del Estado de Morelos, y desde luego anteponer los intereses del Estado sobre cualquier otro interés, espurio o malvado que encubra cualquiera de nosotros como diputados.
Yo hoy, fuerte y claro, convoco a mis compañeros a tomar la tribuna para resolver los grandes problemas de nuestro Estado. No hay por parte de esta alianza parlamentaria, ningún acuerdo en lo oscurito, y es justo por eso que hemos logrado este tejido de interés social. Jamás me prestare a formar parte de un grupo sumiso que atienda intereses que no correspondan al beneficio social.
Hoy digo con toda claridad, y de cara a mis compañeros: Jamás en los tiempos recientes he acordado a espaldas de mis compañeros diputados, sí he manifestado mi interés por no depender de la dirigencia y opinión de que no conforma esta Legislatura, pueden expulsarme, y lo asumo con responsabilidad si me equivoco, pueden censurarme, pero lo que no podrán es acreditar pruebas en mi contra. Así es.
Hemos conformado un grupo de diputados priistas que queremos legislar con apego a la verdad y a la dignidad, y no someternos a los intereses de ningún grupo, ni persona, si no anteponer, insisto, los intereses del Estado y de la gente que votó por nosotros.
He dicho no a los cacicazgos. He dicho sí a los compromisos. He dicho no a los intereses perversos y acuerdos en lo oscurito. No hay acuerdos a espaldas de nadie y no tengo nada que avergonzarme.
Hoy, Morelos reclama la presencia de hombres nuevos, de diputados congruentes que sepan dar cauce adecuado a las ondas preocupaciones y carencias de la sociedad de nuestro Estado.
Se lo digo fuerte y claro al gobierno: No a la Alianza por la Calidad de la Educación. No soy Esquirol de nadie.; no a la delincuencia organizada, y mi vida pongo en prenda, porque he sido víctima del crimen artero de los delincuentes.
Les digo con claridad a mis compañeros que agotemos el camino del diálogo, que no bajemos la guardia, que el interés superior es el Estado de Morelos; que no me presto a cochupos; que no me presto a corruptelas; que no recibo favores.
No subestimen la inteligencia de los diputados. Hemos decidido, por libre albedrío, el rumbo que queremos tener en este Congreso en este Congreso.
Reitero mi voluntad, compañeros, de agotar el camino del diálogo: Nada está por encima de los intereses de los maestros, de los agraviados por los crímenes de la delincuencia; nada está por encima de la gente que nos dio la mano en la campaña, pidiendo llevar a su mesa el alimento para sus hijos; nada está por encima de la extrema pobreza y abandono en que tienen a la sociedad de nuestro Estado.
Por eso convoco, como lo hacía el diputado Demédicis a este reto. Lo acepto, diputado: De tomar la tribuna en congruencia, y proponer a partir de ahora.
Me lástima y me lastima mucho la decisión de los diputados de mi partido. Mi afecto, mi respeto, mi cariño auténtico, no miento, porque cuando hablo, hablaré siempre en el nombre de mi hija, y a ella jamás la voy a traicionar.
Por eso, les digo, compañeros, no me es grato lo que está sucediendo, pero era necesario hacer la historia y cambiar el rumbo de la política social en el Estado de Morelos. Era necesario extirpar los errores que nos llevaban a ser censurados por la sociedad.
Por eso no me avergüenzo, y lo digo con claridad: Esta decisión que hemos tomado la alianza de diputados, no nos compromete a otra cosa que no sea por el bienestar del Estado de Morelos.
Es necesario dar vuelta a la página y avanzar. La sociedad lo reclama, y es una enorme necesidad.
No vine, no vine al Congreso del Estado de Morelos, ni vine a tomar tribuna porque necesito aparador o porque necesite trabajo; no vine a tomar la tribuna de esta casa de los morelenses para enriquecerme o para mentir; no vine para engañar. Vine porque soy un hombre de palabra y también un hombre de fe; porque tengo mis temores y porque sé respetar, y tratándose de aquéllos que me dieron su confianza, no voy a dar la espalda ni voy a traicionar.
Yo les pido a mis compañeros diputados que no demos más muestras de intolerancia; que no tomemos la tribuna para hacer escarnio; que no tomemos la tribuna para asuntos personales. Vamos a tomarla con responsabilidad y con respeto para que a la gente le vaya bien.
El compromiso de todos es avanzar. No hay acuerdos “en lo oscurito”; no hay acuerdos en cuanto a presupuestos; no hay corrupción, hay rumbo: Hay convicción, hay honestidad. Les insisto, compañeros: Asumamos con madurez el reto de cambiar el mundo del Legislativo en esta gestión.
Es cuanto, señor Vicepresidente.