Jorge Arizmendi Diputado Distrito 1

SESIÓN DEL DÍA 19 DE MARZO DEL 2010.

DIP. JORGE ARIZMENDI GARCÍA:  
Con su permiso, señor Presidente;
Compañeras y compañeros diputados;
Público que nos acompaña:
El asunto es seguridad.
La seguridad es uno de los grandes temas de nuestro tiempo, lo es tanto en el plano internacional como en la agenda de los problemas más graves que aquejan a nuestro país, para enfrentar la difícil situación que cotidianamente pone en riesgo el patrimonio, las garantías individuales y la seguridad de la población, se han intentado diversas acciones.
Una mayor cooperación en el plano internacional forma parte de las estrategias más importantes en el tema, la reciente visita del gabinete de seguridad norteamericano a México muestra la búsqueda de mejores fórmulas y de acciones más efectivas para combatir el flagelo de la inseguridad.
Por su parte, nuestro país ha desarrollado un conjunto de propuestas ideas, estudios y análisis encaminados a diseñar mecanismos que otorguen mejores resultados en cuanto al estado de derecho, la vigencia del orden legal y la capacidad del Gobierno para perseguir el delito y aplicar las penas correspondientes, especialmente en lo referente a la delincuencia organizada.
No hay duda, como legisladores tenemos el desafío de imaginar soluciones adecuadas para poner un “hasta aquí” a las cifras catastróficas de la delincuencia.
La sociedad no tiene confianza en las autoridades, del total de delitos cometidos, solo un porcentaje muy bajo, que en ocasiones apenas alcanza el veinte por ciento, generan denuncias, de ellos, aproximadamente el diez por ciento deriva en órdenes de aprehensión y finalmente, un número muy bajo culmina en sentencias acusatorias.
Todo lo anterior, conduce a señalar que vivimos una situación de alta impunidad, esto quiere decir que la posibilidad de un delincuente de ser detenido y sancionado es muy baja y por lo tanto, el estímulo para la práctica de actividades delictivas es muy alto.
En ese contexto, la elevación de las penas ofrece pocas posibilidades de éxito, puesto que el origen se encuentra en la amplia certeza que tienen los delincuentes de poder desarrollar sus actividades casi sin restricciones.
Lenta pero constantemente nos amenaza la conformación de lo que podría llamarse una sociedad de la ilegalidad.
La comisión de delitos, la baja incidencia de detenciones, la expansión y proliferación de las actividades al margen de la ley y la socialización que ello impone en comunidades y regiones, nos coloca frente a un drama de la sociedad que es la ilegalidad.
Ante un problema de tales dimensiones, el Estado tiene que innovar y actualizar las formas de su actuación, tiene el imperativo de mejorar prácticas e instituciones, normas y políticas. Dentro de ese gran marco, se ha venido desarrollando una gran reforma en materia de justicia que se encuentra en marcha.
La autoridad cuenta con nuevos y mejores instrumentos para combatir a la delincuencia organizada.
Tenemos también un debate vigente sobre la posibilidad de realizar reformas que actualicen las disposiciones para la intervención y participación del ejército en el combate a la delincuencia, por sólo mencionar algunos aspectos.
Recientemente, en el espacio de la Conferencia Nacional de Gobernadores, la CONAGO, se presentó la propuesta de integrar una policía única estatal, lo que necesariamente conllevaría a eliminar las policías municipales. La propuesta ha merecido un primer consenso favorable en las expresiones del PRI y de otras fuerzas políticas.
El propósito de esta intervención es la de sumar la posición del grupo parlamentario del PRI en esta Quincuagésima Primera Legislatura del Congreso del Estado de Morelos en torno a esa propuesta.
Sustenta ese punto de vista la convicción que tenemos en el PRI sobre la necesidad de depurar, organizar, profesionalizar y crear mejores condiciones de desempeño en los cuerpos policiacos.
Sabemos que las policías municipales viven en situaciones de una gran precariedad en su presupuesto, conformación, reducido número de integrantes respecto a la población que atienden, prestaciones insuficientes y bajos salarios, lo que acaba por configurar un panorama de grandes dificultades en uno de los primeros escalones de la seguridad como es la policía preventiva.
Si imaginamos la disparidad que existe entre la delincuencia organizada en cuanto a equipo y entrenamiento respecto del que tienen las policías municipales, podemos concluir lo grotesco de la realidad que vivimos en el rubro de la seguridad.
Por ello, la sugerencia de concentrar las policías municipales en una policía estatal en cada Entidad Federativa, se perfila como una solución adecuada; por esa vía podremos integrar cuerpos más sólidos y con mayor fuerza institucional.
Es urgente que en el tema de la seguridad tengamos mejores instituciones, prácticas, procedimientos y normas, es urgente desterrar la expectativa de un presente y un futuro amenazado para nuestras familias.
De ninguna manera podemos permitir que vivamos sometidos por el temor, porque este frustra la convivencia y la armonía social inhibe el desarrollo social, vulnera la soberanía nacional, debilita las libertades y desalienta los esfuerzos productivos.
Por todo lo anterior, el grupo parlamentario del PRI prepara una propuesta para que, haciendo uso de su facultad de iniciativa para realizar reformas a la Constitución General de la República, puedan llevarse a cabo las adecuaciones necesarias a nuestra Carta Magna, a fin de hacer realidad el proyecto de integrar policías estatales en cada una de nuestras entidades federativas. Formularemos una propuesta que haga sentir la visión de los morelenses en esta materia; presentaremos una propuesta que honre nuestra vocación federalista que implica un diálogo constante entre las órdenes del Gobierno Federal, Estatal y Municipal.
Estamos seguros que para superar la sociedad de la ilegalidad que a todos nos amenaza, no sólo se requiere el óptimo desempeño de las autoridades, es imprescindible también contar con la actualización de nuestro marco jurídico y de las instituciones que deben dedicarse a garantizar la seguridad de todos los mexicanos.
Por eso habremos de presentar nuestra iniciativa, se trata de una propuesta que, lejos de debilitar a los municipios, los habrá de fortalecer para que la propuesta supone la conformación de cuerpos policiacos que impulsen el desarrollo de los municipios a través de proveerles a sus habitantes de la seguridad que ellos demandan, pero además, que también se merecen.
Buscaremos establecer los mecanismos de participación de las autoridades municipales en estos cuerpos de seguridad, de modo que los ayuntamientos tengan la posibilidad de influir y participar en la orientación de las políticas de seguridad a través de los cuerpos policiacos de cada Entidad Federativa.
De esa forma iremos hacia la construcción de una propuesta que combine lo mejor de nuestra tradición municipalista con el gran potencial de nuestras entidades federativas y la colaboración necesaria con la instancia federal.
Invito a todos los integrantes de esta Legislatura a que, con todo, como un gran equipo, nos sumemos a la propuesta de los gobernadores aprobada en la última reunión de la CONAGO y asimismo, solicito su aprobación para que, haciendo nuestra esta propuesta, la turnemos en los distintos congresos estatales del país para que se solidaricen y se sumen a esta iniciativa.
Queremos más y mejor justicia, queremos más y mejor seguridad para todos.
Es cuanto, señor Presidente.